Apenas despierta y ya quiere una polla negra

Ella pensaba que ser doctora sería algo trabajoso, pero sus ganas de ayudar a las personas la llevaron a terminar la carrera. Hasta que un día se dio cuenta que todos los doctores están en ese trabajo por la paga y el glamour que representa. Así que ella pensó sacar su propia tajada. Ahora la rubia atiende solo a negros. Cuando llegan a su consultorio, ella hace que se saquen sus pollas y finge examinarlas. Cuando hace que se pongan duras, se las empieza a chupar y de esa forma se garantiza una buena follada para su coño. Obviamente sus pacientes son muchos.