Su primera vez con un negro

Nunca espero que pasara eso ese día. Ella salió temprano al colegio y luego pensaba volver caminando, en la ruta esperaba conseguir a cualquier de esos pervertidos que buscan jovencitas inocentes y la montara en su coche, pero jamás pensó que ese mismo podría ser su vecino que además es casado. Pero la zorrita rubia acepta su suerte y sube al coche donde empieza a manosear su polla, luego termina en su alcoba montando su verga con muchas ganas para que este pueda probar el rico coño que ella tiene. De ahí no se fue hasta que pudo hacer que se corriera algunas veces.