Lo invita a follar y la jovencita no pierde tiempo

Tener acceso a una chica como esta no es tarea fácil, eso lo sabe cualquier hombre. Por eso cuando te estás liando con una zorrita como esta joven no dejas pasar el tren y vas a por todas, aunque sea en la biblioteca y rodeados de gente. Así fue como esta pareja de universitarios comenzaron a besarse y rápidamente el chico descubrió las braguitas de la tía. Eso debió excitarle bastante a ella, porque le dejó seguir. No se detuvieron ahí, siguieron quitándose ropa y la tía hasta le comió la polla al chico.
Poco después la puso a cuatro patas en el suelo y comenzó a follársela allí mismo, sin importarle ser pillados por la gente que allí estaba o por cualquier profesor.