Zorrita follando con su ginecólogo favorito

La habitación le encanto, el tamaño y la cama, todo era perfecto y exactamente como ella había pensado que seria. Esta venía con un regalo extra, al igual que esos jabones que te regalan en los hoteles, ella tenía un compañero que parecía interesado en hacerla sentir bien. Entonces no espero mucho y luego de hacerle una mamada de polla, la universitaria estaba gritando mientras le daban una buena clavada en el coño. Parecía que la iba a romper en dos pedazos porque ella es muy pequeña y el tío muy grande, pero nada de qué preocuparse porque ella es una buena puta.