Mi compañera de piso es una puta ninfomana

Se ha casado y su marido, siente que está enamorado y que siempre lo estará. Y será de esa forma. Su corazón no le miente. Sabe que es una mujer, que en otras condiciones, no podría tener. Aunque la verdad, es que no la puede tener por completo. O mejor dicho: la tiene que compartir. Porque mientras él trabaja, un negro complace su raja. Obviamente, el esposo no está y la zorra aprovecha para comerse una polla negra bien grande y luego, ese mismo miembro, se lo mete dentro de su coño para tener placer. Y así es que pasa todos los días en la tarde mientras esta sola.