Un acosador le ofrece dinero por follar y ella acepta

Al verla entrar por la puerta, le parece que fue ayer que estuvo jugando con muñecas, ya hoy está en el colegio y llega muy contante para mostrarle las cosas nuevas que ha estado aprendiendo. Lo primero que observa es que su hija ya se masturba, sabe cómo tocarse para darse placer y además se excita mucho, luego le hace una mamada de polla para ponérsela dura y ahí es cuando se da cuenta que también le gusta montar su polla. Parece que sus primeros orgasmos la hicieron sentir muy bien y ahora quiere tener muchos más y no bajarse hasta que papá también se haya corrido varias veces.