Tan caliente que se pone a follar con el vecino

Pararse detrás de la puerta para escuchar, es algo que hacen las zorras. Ella es una y lo tiene muy claro, incluso, no intenta ocultarlo jamás. Su hermana tiene la culpa ya que sabiendo como es, la deja sola con su hombre. El mismo, que es su cuñado y que parece que no se resiste a una mamada de polla. Porque la blanquita solo abre la boca y ya él estaba listo para metérsela y luego claro, tuvo que darle una follada en su coño. Ya la infidelidad estaba consumada y ya no valía la pena dejar las cosas a medias. El pecado ya se tendría que pagar completo.