Putita sube a un coche para comerse un pollón

Siempre sintió esa debilidad que no puede controlar, las piernas le tiemblan y su boca empieza a salivar. Repentinamente empieza a decir tonterías y no se puede controlar, algo que sabe su hermana y no debió buscar un hombre de esa raza para que fuera su novio, porque obviamente entendía lo que podía pasar. Que realmente tenía que pasar. Porque la zorra, sabiendo que su cuñado es negra, siempre supo que lo tenía que follar. Y en la primera oportunidad para montar su polla, lo hizo. Luego que le hizo una mamada, ya lo tenía listo y su coño lo estaba desde el primer momento que lo vio.