La polla más gigante que encontró le entra completa a la rubia

La vida ha cambiado mucho luego que algunos chinos de mierda, en alguna parte del mundo de mierda, se comieran unos murciélagos de mierda y ya saben… todo se fue a la mierda. Ahora hay que hacer las cosas encerrados y parece que es delito salir a hacer las cosas en la calle. Esta jovencita es una de las que ha tenido que sufrir por su profesión. Es una puta y está atendiendo a un cliente dentro de su casa. Ahí mismo tiene que comerse su polla y luego que esta dura, hacer que penetre su coño para que se corra rápido y venga el siguiente. Antes lo hacía en un hotel.