Es su primera vez follando con un hombre desconocido

Luego dicen que las rusas son frías. Esta madurita rusa es profesora de piano, pero en lugar de enseñar a tocar prefiere dedicarse a comer las pollas de los alumnos que acaban en su casa. Se irán sin tener ni puta idea de tocar el instrumento, pero al menos se marchan con el depósito bien vacío. Hasta la fecha ningún alumno se ha negado a las exigencias sexuales de esta madurita, que una vez se pone parece totalmente insaciable.