Preparando el culito para emburrarse una polla

Su padre entró en la habitación de su hija para hablar con ella. Quería regañarla por algo que había hecho, pero en realidad era una mera excusa. Lo que buscaba era acceder a su coñito. Cada vez se acercaba más hasta que finalmente comenzó a masturbarla. Ella no podía ocultar su cara de placer, de correrse una y otra vez… hasta que entró su madre. Ambos disimularon como pudieron, y en cuanto se marchó siguieron, pero en esta ocasión con penetración vaginal hasta que se corrió el hombre.