Dos zorras se juntan para follar con el entrenador físico

Su novio trabaja en un salón de masajes y ella piensa que lo que él hace por otras chicas también lo debe hacer por ella. Por eso todos los jueves asiste al spa para que el haga su magia con su cuerpo. Le da una masaje de coño para relajarla un poco y que el coño empiece a dilatarse. Luego cuando ve que lo tiene baboso le mete los dedos y le pone la polla en la boca. Ella se la chupa muy excitada porque sabe que luego le dará una follada con su respectiva dosis de semen en la boca. La jovencita pelirroja disfruta de los placeres que le da su chico en su casa y fuera de ella.