Madura comiendo la polla de un chaval de la calle

Sentada en el sofá mientras conversa, se da cuenta que es buena momento para tomar un ducha, lo que puede hacer sin dejar de hablar. Entra al baño cuando él llega y no sabe que ella está en la casa. Se acuesta sobre el sofá a tomar una siesta pensando que está solo y que no corre riesgo, pero la zorra de su cuñada se aprovecha cuando él está dormido y empieza a hacerle una mamada de polla. Luego que la tiene dura, abre los ojos y ya no puede hacer nada para evitarlo. Por eso, penetra su coño y deja que ella se dé gusto porque lo único que quiere es correrse y poder descansar.