Jovencita rusa en su primera doble clavada

Quería ir a un sitio, eso fue lo que le hizo creer y él, como todo hombre que es tonto por naturaleza, le ha creído todo. La sube el coche para darle un aventón y en mitad del camino, la zorra se saca las tetas y se empieza a tocar frente a él. Pensó que era algo común, una especie de tradición familiar y siguió conduciendo. Hasta que ella misma le empieza a hacer una mamada de polla. Ahí es que se da cuenta que la zorra es tan puerca que se tenía que follar a su propio cuñado. Y sin tener como evitarlo, decide penetrar su coño para no dejarla con ganas.