Morena jovencita paga la pizza con su coño caliente

La sorpresa de ver como entra sin ni siquiera decir nada y además, completamente desnuda, fue evidente. Su rostro no tuvo tiempo de reaccionar y mucho menos él mismo. Ya ella estaba acostada sobre él y por reflejo le estaba tocando las nalgas. La excitación llego al instante y las ganas crecieron exponencialmente cuando ellas se pone a cuatro patas que le mete la polla por el culo. Él es su primo, lo sabe bien y no tiene la culpa que su prima sea una cerda. Pero tampoco tiene razón para juzgarla y si ella quiere una follada anal, él estará ahí para dársela como buen familiar.