A la tetona no le cuesta nada seducir a su padrastro

Desde muchas generaciones su familia cultivo el campo, la granja se pasa de padres a hijos y ahora le toca a ella llevar un negocio con mucho trabajo y poca recompensa. Pero la jovencita encontró la manera de hacer que todo funcione en tiempos modernos. Literalmente por unos pocos billetes te puedes follar a la jovencita colombiana, todo el mundo en el pueblo lo sabe pero para ojos de hacienda, ella tiene una granja productiva. A ella le funciona porque su coño siempre tiene placer, además todos los hombres del pueblo están dispuestos a darle lo que sea, su polla o dinero.