Su cuñado negro se corre dentro varias veces

No es una puta, o al menos eso asegura ella. Pero acepta dinero a cambio de sexo. Un día habló con un chico por internet y se lo propuso, así fue como empezó todo. De vez en cuando aparece algún desconocido por su casa y le hace la pregunta. Ella decide si acepta o no, depende de la cantidad de dinero y de si le gusta o no el chico.
Pero en esta ocasión fue un poco más allá, ya que el chico no solo quería follársela, también la quería grabar en vídeo. Le aseguró que era para uso personal y que nunca lo vería nadie, pero era mentira. Una vez la grabó follándosela y se fue no tardó en publicarlo en internet.