Vendedora de manzanas gana más follando por dinero

No tenía idea que algo así podía pasar. Siempre pensó que había una forma de hacerlo sin tener que quitarse la ropa o menos íntimo. La verdad, nunca tuvo la curiosidad de saber de dónde venían los críos y muchos menos como se hacían. Por eso, ahora mientras su madrastra se come su polla, el joven esta incrédulo de lo que está pasando. Que habría querido perder la virginidad con una chica de su edad luego del matrimonio como lo exige la iglesia católica, ahora que le hacen una mamada, no puede dar marcha y tiene que penetrar el coño de la tetona.