Gozando la visita nocturna de su padrastro

Camina por la calle pensando que nada bueno le puede pasar. Es normal en un jovencita de estos tiempos, incapaz de entender que vive en un tiempo privilegiado por el progreso y entonces necesita una confirmación de alguna forma que haga que se dé cuenta de lo bonita que es la vida. Tan bonita como ella, ya que hoy ha tenido suerte y le han pagado por follar. Lo habría hecho gratis, ya que le gusta mucho tener una polla dentro de su coño, como cualquier putita de estos tiempos. Sin embargo, nunca está de más tener algunos billetes para bolsos y zapatos.