50 años y desayuna una polla todos los días

Al llegar a su casa, esta esa mujer dentro. Lo normal habría sido llevarse una gran sorpresa, solo que él mismo le dio la llave para que entrara por cualquier emergencia, pero la emergencia era que ella necesitaba un poco de comida y ni siquiera tuvo la decencia de vestirse antes de entrar. Así mismo la encuentra él: sin nada de ropa y muy apenada por lo que estaba haciendo. En ese momento, abre las piernas como una forma de disculpa y sin mediar palabras, con solo su mirada, lo incita que le meta la polla dentro del coño. Algo que hizo sin dudar, el único problema fue evitar correrse dentro.