La guarrilla se come un pollón en el jardín

Nunca pensó que sería de esa forma, ya que luego de verla en esa esquina parada, podía pensar que era igual que las otras chicas que solo le importa ver a los hombres como un pedazo de carne. Ella también lo hace, pero pone todo en un contexto diferente y no hay nada mejor para el chaval que una buena mentira para olvidarse de la realidad. Por eso pasa mucho rato dándole una follada romántica a su novia pelirroja. Ella se deja manosear las tetas para que todo parezca la escena de sexo de una novela mexicana y luego que le ha calentado la polla, hace que se la meta en coño para que la penetre suevamente.