Jovencita rusa en su primera doble clavada

Su marido sala a trabajar y siempre le recuerda que ella juro que jamás le iba a entregar el coño a otro hombre. Un juramento que le pesa ahora mismo y que quisiera romper, pero en su familia no son de las zorras que andan diciendo cosas que no están dispuestas a cumplir. Por suerte, ella siempre encuentra las formas de saltar las reglas y otras cosas. Como ahora que hace que el vecino le dé una follada por el culo para evitar la infidelidad. Si la ponemos a resolver el hambre del mundo, se acaban las guerras por el camino, porque esta tía es un genio que usa su don para ser una puta.