De tantos orgasmos se pone a llorar

En algunas partes del mundo si alguien en la calle te habla, seguramente querrá sacarte un riñón para venderlo en el mercado negro. Pero en este es completamente diferente, porque está muy bien que una jovencita se detenga a hablar con un desconocido y que además lo lleve a su casa para follar. Si ella piensa que puede tener una polla grande y la quiere chupar además de metérsela en el coño, la sociedad no le podrá etiquetas por eso. Porque ella puede hacer con su raja lo que quería y luego casarse y hacer que nada de eso paso y que toda la vida fue una mujer fiel.