Un pollón gigante que casi le destroza las entrañas

Que su hermano se haya prendado de esa mujer que trabajaba en la esquina y que todos podían tener por unos pocos billetes, no es su culpa. Incluso intento detenerlo muchas veces, sin mucho éxito. Ahora el tiempo pasó y quedo dos hijas con las cuales él tiene que ayudar. Algo que no debió pasar pero ya están en el mundo y hay que lidiar con eso. Lo más impresionante es que las zorras de las sobrinas son tan cachondas que necesitan una mano completa dentro del coño o el culo. A veces hasta en los dos ojetes para poder estar satisfechas. Los genes controlan todo.