Necesita placer y el vecino se lo ha dado

Vive con una chica que cree que entregarse a sus deseos es la mejor forma de vivir la vida. Y obviamente, nadie quiere sacarla de ese error. Mucho menos su compañero de piso. Este tío, aunque tiene que pagar la renta él solo, también tiene derecho a ciertas. Solo tiene que estar en el lugar correcto a la hora correcta. Ahora mismo, dos putas se comen su polla y él no tuvo que pagarles. Porque ellas querían meterse mano entre la raja y luego que lo hace, ya querían un macho para completar el trabajo. Pues, ahí estaba él quien sabe dónde se debe colocar.