Zorra con el culo empinado para provocar a su primo

Ella llama todos los días, siempre es algo diferente, luces blancas opacan su vista, un dolor de cabeza o simplemente preguntar que temperatura se recomienda para la calefacción. Así que el doctor sabe que su paciente necesita algo de sexo y no tiene problemas en ir siempre que le paguen. El atiende su coño como si de alguna enfermedad se tratase. Obviamente ella esta enviciada con su polla y una mujer con ese culo se puede dar el lujo de encapricharse con quien ella desee. Porque nadie se negara a darle una buena follada. Además le gusta tragar semen y lo pone todo mejor.