Madura comiendo la polla de un chaval de la calle

En su profesión tenía mucha competencia y todo el tiempo trataba de poner precios más bajos para poder trabajar. Aunque otras chicas con silicón le ganaban siempre los clientes y todo iba muy mal. Pero un día con un amigo que conoció en la disco, a quien le hizo una mamada porque le cayó bien pero no podía dejarse follar porque estaba en su periodo. Luego de chupársela se dio cuenta que el tío alucinaba de lo bien que la culona de tetas pequeñas besaba su polla. Entonces fue cuando se dio cuenta que el sexo oral era lo suyo.