Flaquita comiéndose un pollón cuando su novio no esta

Camina por la calle sabiendo que ya tiene más de 30 años, sus mejores tiempos puede que hayan pasado y ahora tiene que aceptar cosas que unos años atrás, le hubiese parecido inaceptable. No hay duda que las construcciones sociales influyen en su forma de pensar como tampoco hay duda que con esas tetas que tiene, podría cobrar mucho más por follar. Sin embargo, no quiere decir que ella la pase mal, a diario tiene una polla metida dentro del coño y luego, después que ella ha tenido algunos orgasmos, esta pasa a penetrarle el culo y hacer que tenga otros más. Así es la vida de una puta callejera.