Es su cuñado y ella no deja de insinuarse

Luego de arreglar los detalles y todas las aristas que tienen que ver con compartir una vivienda, es hora de relajarse. Se sienta y se pone cómoda, como lo haría desde ahora porque será también su hogar. Y como ya está claro que será su compañero de piso, entonces está bien empezar a follar. Ella misma se acerca a tocarle la polla antes de ponerse a hacerle una mamada. Después que ve que esta lista, entonces se quita la ropa para que él mire sus tetas y también su coño. El mismo que tiene que penetrar desde ahora y por todos los días que sigan siendo roomies. Tal vez más.