Córrete dentro de mi coño para sentir tu leche caliente

Ya hace rato que lo estaba imaginando, pero una cosa es llamar al diablo y otra muy diferente, es verlo venir. Y es lo que le ha pasado. La sorpresa lo desborda porque jamás, pensó que la experiencia real, superara por mucho la fantasía. Es una realidad: a la suegra se le va toda por el ojete anal y lo está viendo con sus propios ojos mientras le está dando una follada. Esas nalgas gigantes mejoran la vista que tiene y esa perspectiva es única. Algo que no imagino que podía sentir porque como ya dijimos: una cosa es imaginar cómo se siente follar a una zorra, a metérsela.