Pelirroja se abre las nalgas para calentar a su hermano

Acostado viendo televisión, pretende quedarse dormido sin saber que ha pasado con el mundo y poder cerrar el día. Ya todo le cansa, ya todo le agota. Eso de ser un adulto no es tan bueno como l lo pintan. Justo entonces su mujer se acuesta sobre sus piernas y expone su raja, la invitación es clara y lo menos que quiere es follarla. Solo que sabe que tiene suerte porque la puta infiel ya de tanto montar los cuernos, le entra una mano completa dentro del coño. Entonces no se mueve y dirige el puño hacia su agujero para darle placer sin tener que hacer mucho. Eso es el matrimonio.